¿Cómo escoger un buen aceite de oliva de Mallorca?

Repasemos un poco de historia para conocer mejor el aceite de Mallorca. Para los que desconocen un poco el tema, el aceite de mallorca, es un aceite de oliva virgen extra obtenido del fruto del olivo, mediante procedimientos físicos que garantizan que el aceite conserve todas las propiedades organolépticas de la oliva.

El cultivo del olivo y la producción y consumo de aceite de oliva tienen una gran tradición en la isla de Mallorca. Tradicionalmente, el aceite de Mallorca ha sido reconocido y apreciado tanto por los habitantes de la isla como por los ciudadanos de las zonas con las cuales históricamente se han mantenido relaciones comerciales, en especial con el sur de Francia.

Su historia se remonta a la época en la que los fenicios y griegos introdujeron el olivo en la Península Ibérica, y desde allí llegó a Mallorca. En tiempos de la Corona de Aragón (s. XIII) ya se exportaba aceite de Mallorca hacia el Norte de África, y a mediados del siglo XV ya era un producto que se exportaba de manera regular y continuada desde la isla, especialmente desde el Puerto de Sóller. En el siglo XVI, el cultivo y la producción de aceite progresó y se mejoraron las técnicas hasta el punto de constituir durante mucho tiempo la principal fuente de riqueza de muchas de las fincas de Mallorca que poseían almazara propia.


En relación con la producción de oliva en Mallorca, esta es en forma general reducida debido a las características geoclimáticas de la isla (los suelos, la orografía accidentada, las precipitaciones irregulares y la elevada edad de los olivos mallorquines), que no obstante la hacen apta para la elaboración de un aceite de calidad.

Todos estos factores, junto con las variedades de oliva presentes en Mallorca (mallorquina, empeltre, picual i arbequina), dan como resultado aceites diferenciados: de tipo dulce si se obtienen de olivas maduras (sabor suave), o bien de tipo afrutado, cuando se obtienen a partir de olivas verdes (sabores amargo y picante).

La expansión del cultivo del olivo se desarrolló especialmente en las zonas septentrionales y meridionales de la Sierra de Tramontana (al norte de Mallorca). Durante los siglos XVII, XVIII y XIX el aceite de Mallorca tuvo un papel clave para la economía de la isla, tanto por haberse convertido en ingrediente básico en la alimentación de los habitantes, como por ser un producto de cambio y exportación.

La calidad del aceite fue elogiada por el Archiduque Luis Salvador de Austria durante su estancia en la isla en el siglo XIX, para utilizarlo en las ensaladas y en el pan con aceite; según él, uno de los platos más preciados de la isla.

El reconocimiento, a nivel exterior, de la calidad del aceite de Mallorca se manifestó a finales del siglo XIX en un concurso celebrado en Cataluña, donde se le otorgó el segundo premio de calidad a un aceite mallorquín.

Tal y como se detalla en la web de denominación de origen del aceite de mallorca http://www.olidemallorca.es/es/.

El Aceite de Mallorca es ‘Denominación de Origen’ desde el año 2002, de acuerdo con la reglamentación de la Unión Europea, por tratarse de un producto agrícola originario del lugar, cuya calidad y características se deben principalmente al medio geográfico en el que se produce, tanto por factores naturales como humanos. La producción, la elaboración y la transformación del aceite se realizan en la misma zona geográfica delimitada. Todo en su conjunto cumple los requisitos necesarios para que el Aceite de Mallorca haya recibido esta prestigiosa distinción.

El aceite de oliva de Mallorca con denominación de origen se comercializa envasado y precintado con un sello de garantía del Consejo Regulador. En las etiquetas propias de las firmas elaboradoras figura el número de registro de la denominación de origen.

Si quieres comprar aceite de mallorca, puedes encontrar diferentes opciones en https://sabordemallorca.com/categoria-producto/aceite/